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  • Diana Jaramillo

Visitando nuestros barrios: Buenos Aires


Buenos Aires ha sido un barrio clave para la historia de Medellín. Sus calles vieron desfilar las diferentes migraciones que, desde oriente, llegaron a nuestra ciudad en busca de mejores oportunidades. Actualmente, continúa siendo el epicentro de la cultura y el comercio de la Comuna 9. “El barrio Buenos Aires apenas es, de la calle 30 a la calle 37 y de la carrera 45 a la carrera 49, y aun siendo un barrio tan pequeño, tenemos muchas cosas. Tenemos instituciones educativas como la Normal Antioqueña, Federico Ozanam, la Madre Maria Mazarrello, una clínica de gran envergadura como es el Sagrado Corazón, tenemos un templo grande para los católicos, pero también tenemos un templo grandísimo de los testigos de Jehová, tenemos el tranvía que es un lujo de la ciudad, entre otras cosas más” afirma Darío Meneses, vicepresidente de la JAC y quien hace 30 años vive en Buenos Aires.


Parroquia Nuestra Señora del Sagrado Corazón


Sobre un terreno donado por Mercedes Saldarriaga de Botero, este edificio fue construido por los habitantes del barrio Buenos Aires a partir del 11 de septiembre de 1902, día en que el arzobispo Joaquín Pardo Vergara concedió el permiso para llevar a cabo la obra. El Templo fue diseñado en forma de cruz por Francisco Nevechi y es de estilo neogótico. En su interior, se encuentran las estaciones del Viacrucis, pintadas entre 1926 y 1928 por el maestro belga Georges Brasseur, director de la escuela de la Escuela de Pintura del Instituto de Bellas Artes.


Clínica Sagrado Corazón


Este edificio, conocido inicialmente como el Palacio de los Botero, fue construido en la década de 1910, sobre la avenida Ayacucho: “En una ciudad como Medellín, a una gran casa, a un lugar bonito, le llamábamos “palacio”. Es así como al lado de la iglesia está el “Palacio de los Botero”. Para hablar de los Botero, debo decirles, que era una acaudalada familia de finales del siglo XIX, aquí en Medellín. Ellos tenían una respetable fortuna, sobre todo por un negocio que les llenó los bolsillos de dinero a muchas familias: El café. Los Botero habitaron por muchas décadas aquella casa”, afirma Víctor E. Ortiz G., antropólogo y miembro de la Academia Antioqueña de Historia.


Posteriormente, fue sede de la Facultad de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia y desde 1970 se convirtió en la sede de la Clínica Sagrado Corazón, donde se prestan servicios de urgencias, cuidados intensivos y especiales para adultos, y cuenta con una Unidad Hemato Oncológica.


El Tranvía


Luego del primer tranvía de tracción animal y el segundo que funcionaba eléctricamente. Actualmente, Ayacucho es atravesado por su tercer tranvía, un transporte moderno integrado al sistema Metro que comunica toda la ciudad con diferentes medios de transporte adaptados a las necesidades de cada lugar. Jaime A. Ortíz R. es el gerente social y de servicio al cliente del Metro de Medellín. Con él estuvimos hablando acerca del gran impacto que ha tenido la construcción del tranvía en Buenos Aires: “Movilizamos 65.000 usuarios al día en nuestro Tranvía de Ayacucho. Haciendo la comparación, si esa misma cantidad de personas se desplazara en carro, bus o moto, nos damos cuenta de que el beneficio socio-ambiental del tranvía eléctrico es muy grande. Y la vía Ayacucho termina convirtiéndose nuevamente en esa centralidad para la zona, disponiendo de un espacio para la caminabilidad de los ciudadanos de este sector”.


Y si bien la construcción del tranvía trajo estos beneficios, también ha generado algunos problemas, como es el caso de los comerciantes informales y la plazoleta gastronómica. Luis Alberto Calle, conocido como “El Primo”, hace 20 años que trabaja en esta zona y fue uno de los damnificados: “Hasta el 2013 a nosotros nos iba súper bien. Ya vino la construcción del tranvía y nos desplazó 5 años. En el 2020 volví y retomé el puesto, contando con lo de la plazoleta y que nos iban a dar unos locales, pero no entregaron nada. Aun así, nos bajaron allá, pero nos iba muy mal. Uno en una noche se hacía 30.000 pesos. Estuvimos 5 meses aguantando. Éramos 4 venteros dándonos la pela porque no todos venían. Me moví para acá para apoyar el proyecto de la plazoleta y que nos tuvieran en cuenta para muchas cosas y mire como está esto: la plazoleta se ha llenado de indigencia, la usan mucho como baño, las basuras están ubicadas al lado de nuestro negocio, que vendemos comida”.


Astrid Flores, quien hace 4 años que trabaja en Buenos Aires y pertenece a Asoveba (Asociación de venteros de Buenos Aires) confirma el fracaso de este proyecto: “Pensamos que la plazoleta iba a ser diferente. No funcionó porque la hicieron muy abajo y eso no se veía. Por lo menos los venteros que llevaban más tiempo, ellos se hacían ahí y no vendían”.


Para mejorar:


Además del tema de la plazoleta, Dario Meneses, afirma que aunque el barrio tiene muchas cosas buenas, hay algunas cosas que ameritan darles prioridad: “Que las vías sean amplias. Se hizo el tranvía y los carros de Ayacucho los repartieron por Colombia y Bomboná, entonces esas vías quedaron estrechas. Tenemos que programar que haya buenos andenes. Y la necesidad más grande que tenemos en Buenos Aires: buscarnos un parque. El único parque que tenemos en el barrio, sería realizar el apoderamiento de la plazoleta gastronómica y el parquecito del Carlos Vieco, que mucha gente ni lo conoce todavía, debido a su tamaño. También nos hace falta que nos devuelvan la estación de policía”.


Luego del desplome del techo de la institución Doce de Octubre, que dejó 15 estudiantes lesionados, el alcalde Daniel Quintero, en marzo de este año, anunció que realizarán las intervenciones de la infraestructura de 411 centros educativos y que cuatro de ellos serán reconstruidos por su avanzado deterioro, entre ellos, el Federico Ozanam. La Secretaría de Educación aseguró que todos los centros educativos tienen listos planes de contingencia para seguir brindando las clases a los estudiantes mientras se adelantan las respectivas adecuaciones de su infraestructura física.


Todavía queda mucho por trabajar, pero a pesar de ello, Buenos Aires sigue su marcha de forma optimista hacia el futuro. Para conocer más sobre la historia de Buenos Aires, haz clic sobre el siguiente documental.


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