• Jorge Ovidio Arboleda

Del “Bum” al “Bang”, la Plazoleta Gastronómica no es lo que se esperaba

Un recorrido por una obra que desmotiva a los comerciantes del sector


Plazoleta Gastronómica Buenos Aires

La Plazoleta Gastronómica inició como un proyecto con el fin de reubicar los venteros que antes trabajaban en el corredor del Tranvía de Ayacucho y así ofrecer al público todo tipo de comidas rápidas, frutas, bebidas y eventos culturales, dando la oportunidad a los comerciantes del sector de tener un espacio con mejores condiciones de salubridad y comodidad.


A finales de octubre de 2021 y con una inversión de $1.780 millones, entró en funcionamiento dicho espacio en el que los 1.457 metros cuadrados serían destinados para impulsar el oficio de estas personas. Hoy es un lugar deshabitado, donde, según la comunidad aledaña, no se realiza ningún tipo de actividad ni genera el tan esperado “bum comercial” que prometía en principio.


Luis Alberto Calle es uno de los 14 comerciantes que empezaron con el proyecto, hoy solo quedan cuatro, a punto de migrar para mejores espacios en relación a sus ventas, él expresa su descontento y frustración con lo que en principio fueron promesas de cambio y hoy es un sitio desolado, donde algunas personas aprovechan para consumir sustancias psicoactivas y otros depositan basuras en los contenedores allí dispuesto y sus alrededores.


“Yo llevo 20 años como comerciante de comidas rápidas (Cunchurria Stereo, la del primo) en el sector de Ayacucho y lo heredé de mi difunta tía que lo tuvo por cerca de 30 años, aproximadamente; cuando nos reubicaron acá estábamos muy esperanzados, de los 14 comerciantes solo cinco nos quisimos venir acá a darnos la pela esperando que las ventas aumentaran, pero fue todo lo contrario”, afirma Luis Alberto.


Según Calle eran 30 mil o 50 mil pesos que generaban en el día, lo cual no eran ni medianamente suficiente para subsanar gastos de funcionamiento y regalías. Los 14 puestos comerciales hoy permanecen cubiertos en sus carpas de color negro y rojo a rayas, ellos tuvieron que adquirir otros puestos de ventas, ya que como afirman, la Alcaldía no les permitió mover los puestos entregados hacia la orilla de Ayacucho, que es donde está el flujo de peatones.


“Nosotros estuvimos tres meses metidos en ese hueco, donde no pasaba nadie y ya cuando decidí subirme a la calle me encontré a los viejos clientes que me preguntaban qué donde había estado todo este tiempo”, comenta Calle.


Basuras y poco atractivo en la plazoleta


Pero no solo es el abandono de este sitio, que no cuenta con atracciones para los habitantes como: atracciones para niños, gimnasio al aire libre o espacios de lúdica o esparcimiento, lo que afecta el habitarlo, también existe otros fenómenos que entorpecen la estadía en él como la disposición de residuos sólidos que muchas veces se esparcen por el sitio, ya que son solo tres contenedores para basuras los que allí permanecen y los habitantes hacen uso de ellos al límite, lo que ha generado problemas de salubridad y acumulación de residuos sólidos.


“Yo no pertenezco a esta comuna, estaba por aquí de paso y me dio por asomarme con mi pequeña hija a ver que era este espacio y lo que veo es un parque sin ningún atractivo para los niños o la gente, con unos pequeños locales cubiertos con una lona y unos contenedores de basura llenos de esta y no encuentro que hacer aquí (…) Al fondo hay unos chicos pintando un mural, pero de resto es un lugar muerto, vacío y son, apenas, las dos de la tarde”, expresa Edward Mauricio Marín, visitante de la Comuna 9 – Buenos Aires.


Muy bonito y todo pero para los comerciantes no hay voces de apoyo


Otro problemática con la Plazoleta es el mural de gran altura que esta al fondo de esta y el cual se pensaba que era de propiedad de la misma, pero hablando con los comerciantes del sector comentan que es propiedad del inmueble contiguo a la plazoleta lo que en últimas se destina para otros usos privados y, aunque no perjudican el lugar, tampoco hace un llamado comercial a visitarlo, algo que en la opinión de los comerciantes sería muy útil para llamar la atención de los transeúntes y potenciales clientes.


“Estamos haciendo una intervención artística en honor a todos los cafeteros es un tributo que queremos hacer como artistas gráficos y escritores urbanos para retribuirles todo el esfuerzo y el trabajo que hacen día a día para que los colombianos tengamos una taza de café en la mesa. Esta obra es patrocinada por una agencia de medios de carácter privado y no pertenece a los predios de la plazoleta”, explica Johan González, artista – muralista, uno de los realizadores de la obra contigua a la Plazoleta Gastronómica.

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